A todos los amantes de las películas de aventuras puede resultarles familiar este dulce. La primera vez que oí hablar de ellas fue concretamente en la película Las crónicas de Narnia. Uno de los niños protagonistas es tentado con la cosa que más le gustaba del mundo por la bruja-reina-mala para conseguir encontrar al resto del grupo.
El chaval pidió delicias turcas y ahí estaba mi curiosidad a pleno rendimiento. No podía imaginarme cual sería su sabor pero se veía que era algo suave pero consistente y con mucho azúcar glas por encima. La casualidad quiso que pasado un tiempo alguien me regalara una caja y ahí empezaron mis desdichas ....
Efectivamente su textura es suave, blanda pero consistente y con un delicioso y ligero sabor que puede ser de rosas o azahar y algunos hasta pueden tener frutos secos.
Como podéis imaginar la caja duró un suspiro y durante mucho tiempo después he probado con varias recetas que encontré trasteando por la red pero ninguna había dado la talla, hasta ahora ...
Los que me conocéis sabéis, porque lo he confesado muchas veces, que soy incapaz de realizar una receta al pie de la letra, menos aún si me parece imposible que salga bien tal cual está. Desgraciadamente las recetas que figuran en muchos libros y revistas no están comprobadas y suelen ser un fiasco importante y esta no iba a ser menos así que siguiendo a mi sentido común he conseguido esta receta de las delicias turcas que para mí está bastante lograda.
corteza de un limón mediano
corteza de una naranja mediana
1 y 1/2 taza de azúcar blanco
2 cucharadas soperas zumo de limón
1/4 taza de zumo de naranja
1/2 taza de agua
2 sobres de gelatina neutra disuelta en 1/2 taza de agua caliente
2/3 de taza de Maizena disuelta en 3/4 de taza de agua
2 cucharaditas de postre de agua de azahar
colorante rojo
azúcar glas
Maizena
- Ponemos en un cazo a hervir, las cortezas de limón y naranja( sin nada de blanco), el azúcar, los zumos y la 1/2 taza de agua hasta hacer un almíbar.
- Disolvemos la Maizena en el agua y la incorporamos al almíbar colado.
- Ponemos otra vez al fuego hasta hervir.
- Retiramos y añadimos la gelatina disuelta en la 1/2 taza de agua caliente.
- Añadimos el colorante rojo al gusto, el agua de azahar y movemos energicamente.
- Volcamos en un molde bajo y cuadrado y dejamos enfriar 12 horas.
- Cortamos en porciones pequeñas de tamaño bocado y las guardamos en la nevera.
- En el momento de consumir (solo entonces) las pasamos por una mezcla de azúcar glas con un poco de Maizena.
Al no llevar ningún conservante artificial yo las guardo en la nevera hasta su consumo. Las envasadas tienen una textura exterior seca y vienen con el azúcar glas bien empolvadas
pero ese punto todavía no lo he conseguido aunque ya tengo unas cuantas haciendo prueba. En un rato el azucar glas se licúa y quedan feas.
Como veis he editado esta parte porque he conseguido la textura seca de las envasadas. Solo he tenido que dejarlas unos dias fuera de la nevera separadas entre si y darles la vuelta unas cuantas veces para que se fueran secando por todas partes, despues las he pasado bien por el azucar glas y las he guardado en una caja de carton separadas por papel seda o de horno. !!!! Ahora si estoy muy contenta con el resultado !!!! aqui veis la muestra despues de una semana ....
¿Que os ha parecido mi receta peliculera ?
FUENTE : Receta inspirada en el Libro Dulces y bombones de Anne Wilson